Salmos 55:12-13

12 Si un enemigo me insultara,
yo lo podría soportar;
si un adversario me humillara,
de él me podría yo esconder.
13 Pero lo has hecho tú, un hombre como yo,
mi compañero, mi mejor amigo

La gente puede herirnos de diferentes formas, pero una de las maneras más dolorosas toma lugar cuando viene de parte de personas que consideramos nuestros amigos, familiares, o personas de nuestra congregación.

El ejemplo más resaltante de este tipo de traición es cuando Judas traicionó a Jesús. La Biblia es clara cuando menciona que Jesús sabía que Judas estaba planeando traicionarlo, pero a pesar de esto, Jesús continúa tratándolo con amor y compasión.

¿Te has sentido traicionado alguna vez? Quizá te han roto el corazón, pero a pesar de esto, debemos seguir siempre el ejemplo de amor y compasión que Jesús nos dejó.

Orar por esa persona que te traicionó y dejar a un lado la amargura y el resentimiento, te brinda la oportunidad de evidenciar la obra del Espíritu Santo en ti.