Nuestros pensamientos son muy importantes porque lo que usted piensa, determina en lo que usted se va convertir.

Desafortunadamente muchas personas tienen pensamientos negativos y son cautivos por esa manera de pensar.

Para luchar contra esos pensamientos tóxicos, hay que identificarlos y rechazarlos.
No permita que se apoderen de usted, mientras más permita que esos pensamientos gobiernen su vida, echaran raíces y será más difícil el poder quitárselos.

Debe reemplazar esos pensamientos con la verdad de Dios que se encuentra en su palabra.
Debes declarar cada día lo que dice Dios de ti y ponerte de acuerdo con su palabra y una de las mejores maneras de hacerlo es pasando tiempo con Dios, leyendo la palabra y en la oración. Esto le ayudará a reemplazar esos pensamientos negativos por pensamientos de bien y de paz.