Si queremos recibir bendiciones de Dios cada mañana necesitamos ser honestos con Dios. Debemos confesar todo ante Él. Lo bueno y lo malo. Si le hemos fallado, si hemos hecho algo indebido o simplemente hemos tenido malos pensamientos. Cuando tratemos de orar y de entrar en comunión íntima con él eso nos estorbará hasta que tratemos honestamente con el asunto. Dios pide que confesemos nuestras faltas. 

A la mayoría de nosotros no nos gusta hacerlo, pero esto nos mantendrá engañados y alejados de Dios. La Biblia dice que la verdad nos hará libres. Así que sé honesto con Dios, a él no le podemos mentir ni engañaran. Ten por seguro que te perdonará porque siempre está listo para darte nuevas oportunidades.