Corazones AgradecidosLas sagradas escrituras nos cuenta la historia de diez hombres que padecían de una terrible enfermedad llamada lepra, ésta dolencia les traía mucho sufrimiento y vergüenza.

Al parecer estos leprosos habían escuchado que Jesús sanaba enfermos, porque cuando lo vieron pasar, a lo lejos, le dijeron el alta voz: Jesús, Maestro! Ten misericordia de nosotros.

El relato continúa diciendo que estos hombres recibieron la sanidad que buscaban, pero lo que le conmovió a Jesús es que de los diez enfermos, solo uno regresó con actitud de agradecimiento, la historia describe que este hombre extranjero, se postró ante los pies de Jesús, exaltándolo y dándole gracias por haberlo sanado.

Hoy he querido compartirte la parábola de los diez leprosos para que reflexionemos en 3 puntos importantes:

  1. La misericordia de Dios nos debe producir agradecimiento
  2. El extranjero fue el más sensible a Jesús – a veces de las personas que menos nos  imaginamos son las más sensibles a lo que Dios hace.
  3. Podemos ser agradecidos o no, de las bendiciones que Dios nos da.

A veces el Señor cumple con nuestras peticiones y como estamos  esperando la respuesta de Dios, se nos olvida ser agradecidos.

Dios nos da tantas bendiciones día a día que a veces ni nos damos cuenta lo que él hace por nosotros. Hoy te animo a que medites en las cosas que Dios ha hecho por ti y a que tengas un corazón agradecido a Dios por lo que hizo hace 2000 años y por lo que sigue haciendo por ti.