Ninguna arma forjada contra ti va a poder prosperar porque el Señor lo va a interrumpir. El enemigo siempre va a querer y va a intentar distraerte del propósito que Dios tiene para tu vida. Pero el proceso del enemigo no es el proceso de Dios. Hay planes que Dios tiene contigo y hay un maligno que se ha levantado y a veces lo hace muy sutilmente. A veces el enemigo trata de hacerse parte de lo que estas haciendo para entorpecer lo que tu vas hacer o para retrasar lo que tu vas hacer por eso es importante que nosotros tengamos una comunión con el Espíritu Santo.El enemigo se posiciona para destruir los planes que Dios quiere hacer contigo para que no tomen lugar. El Espíritu Santo es el único que nos va a poder dar discernimiento para poder conocer e identificar las intenciones del corazón de las personas que están cerca de nosotros. Todo plan y toda conspiración en contra tuya, el Señor lo ha venido a deshacer. 1 Juan 3:8 dice “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.”. Recuerda, el Señor nos ha dado la autoridad para declarar y cancelar todo plan que el enemigo quiere establecer en nuestra contra. Declara hoy: Lo que Dios tiene para mí es lo que yo acepto.