El amor y el poder de Dios te capacitan para que seas más que una vencedora en todas las áreas de tu vida. Su amor te ayudará a vencer cualquier adversidad o temor que estés enfrentando.

Dios es la única fuente que fluye con ríos de agua viva. Él no es un pozo de agua estancada, sino una fuente que cada día produce cosas nuevas en tu vida. Todo lo que tú necesitas está disponible en Él. Por eso, pídele al Señor que cada día te renueve en su amor, y ese amor producirá frutos de bien.

Recibe en este día la llenura del Espíritu Santo colmando tu corazón de amor, para que puedas amar a Dios a plenitud; a tu prójimo y a ti misma.