EL CORAZÓN DE UNA MADREUna madre amorosa es capaz de renunciar a todo placer y de sacrificar cualquier comodidad por ceder un mejor espacio a sus hijos.

Una madre disfruta del bienestar de sus hijos, de sus logros, sus alegrías y aun en sus tristezas ella está allí para consolarlos. Si alguno de ellos comete un error grave, a pesar de esto, ella lo seguirá amando y guardándolo como un tesoro, aún cuando el mundo le de la espalda.

El amor de la madre es incondicional. Esa es la mejor similitud que tenemos en la tierra, con respecto al amor de Dios por sus hijos.

Contrario a lo que mucha gente piensa, Dios no se aparta de nosotros, ni nos abandona cuando hacemos cosas malas. El sufre las consecuencias de nuestros errores junto con nosotros, porque nos ama con un amor sobrenatural. Somos nosotros quienes nos alejamos de su bendición cuando nos desviamos del camino, por eso, te animo a conocer más de cerca a Dios, búscalo en la intimidad y pídele ayuda, veras la diferencia en tu vida.