Cuando tú recibes a Jesús en tu corazón, no solo estás recibiendo el perdón de tus pecados, Jesús también pago para que tú recibas todas las abundantes bendiciones que hay en el reino de Dios.

Si estás atravesando escasez, problemas físicos o cualquier situación adversa, no te debes conformar, sino debes creer y confiar en que una gran provisión llega a tu vida en el área que necesites, sea paz, gozo, salud o recursos económicos.

La abundancia es una de las bendiciones que Dios promete a sus hijos. Así que, prepara tu corazón y desarrolla tu fe para que puedas creer y recibir lo que por herencia te pertenece en el reino de Dios.