Ya están aquí los días más intensos de la Navidad donde estamos apresurados, comprando regalos, planeando cenas con familias y amigos. Sin embargo, te animo a sacar un tiempo para darle gracias a Dios, disfrutando y valorando cada momento de tu vida. No permitas que las distracciones te roben los momentos cotidianos que te dan felicidad.

Dios no quiere que vivamos afanados ni preocupados por todas las cosas. Tus responsabilidades no te pueden causar angustia ni ansiedad. Entrega en este día toda carga y toda preocupación que te está impidiendo que puedas disfrutar los momentos que el Señor te regala cada día. Todo en la vida son etapas y debemos aprender a vivirlas y a disfrutarlas con nuestros seres queridos.

En estos días de Navidad, comparte con tu familia el regalo más maravilloso que nos ha dado nuestro Padre Celestial…el regalo de la salvación a través de Jesús.

Jesús es la verdadera razón de la Navidad. Aprendamos a disfrutar y agradecer a Dios por tan hermoso regalo.