Es formidable poder ser bueno con las personas. La Biblia dice que Dios ungió a Jesús con el Espíritu Santo y con fortaleza, capacidad y poder; y que Él anduvo haciendo el bien, porque Dios estaba con Él. (Hechos 10:38)

Jesús pasó sus días en esta tierra haciendo el bien a las personas. Él ayudó y animó a todos adondequiera que iba. Incluso lo hizo sabiendo que algunos de ellos lo iban a crucificar. Hasta su último suspiro amó y perdonó.

Nosotros los seguidores de Jesús también estamos ungidos para ser de bendición a los demás de la misma manera en que Jesús lo hizo, sin importar el mal que nos han causado. Si alguien te ha traicionado, te ha maltratado, ámalo, perdónalo y bendícelo.

Dios te ha dado la fortaleza, la capacidad y el poder para llevar a cabo obras maravillosas en Su Nombre.

Hagamos el bien todo el día, todo el tiempo.