El deseo de Dios para ti es que tengas éxito en todas las cosas que emprendas sin embargo muy pocos de nosotros lo logramos. La Biblia dice en 3 Juan 1:2 que Dios desea que seamos prosperado en todas las cosas y que tengamos salud, así como prospera nuestra alma. Esto quiere decir que la realidad espiritual controla la prosperidad en el área natural.

La prosperidad y el éxito comienzan en tus pensamientos y en tus decisiones. Tú decides aceptar el fracaso, o levantarte e intentarlo de nuevo. Tú decides sentirte como una víctima o como un vencedor.

Determina en este día que tú vas a lograr alcanzar todo lo que Dios tiene para ti y que ningún obstáculo, ni tropiezo te va a poder detener. Dios está contigo y te dice que todo lo puedes en Cristo que te fortalece.