Tal vez has sufrido varios fracasos, quizás intentaste varias veces comenzar un negocio; pusiste tú mejor esfuerzo, sin embargo, todo terminó en desilusión. Posiblemente tu fe se ha debilitado y tengas temor de volver a intentarlo.

Quiero decirte que Dios siempre tiene una nueva oportunidad para ti, así que anímate, vuelve a empezar. La mano de Dios se extiende para levantarte de nuevo. Cancela todo temor que te quiera mantener abajo y decide hoy luchar otra vez. Las cosas viejas han pasado y todas son hechas nuevas.

Hoy comienza un nuevo día para ti.