Las personas que te critican lo hacen por envidia o por celos. Así que no caigas en la trampa cuando hablen mal de ti.

No permitas que esas críticas te amarguen, porque eso solo te hará daño a ti. Las personas que no soportan tu felicidad, perdónalas. Tú tienes un destino grande con metas y sueños que Dios quiere que tú alcances. No te desgastes con lo que no merece atención.

Pasa por alto la ofensa y sigue adelante. Recuerda que Dios está contigo y nada podrá venir contra ti y tener éxito.