En el capítulo 4 de Josué vemos cómo Dios cumplió la promesa que les había hecho al pueblo de Israel de llevarlos a la tierra prometida.
Los sacó de esclavitud hacia la libertad.

Dios no quería que los israelitas olvidaran lo que Él había hecho por ellos, quería que siempre recordaran el Dios Fiel y poderoso que es Él.

Tomate un tiempo para recordar las cosas que Dios ha hecho por ti. Alábalo y agradece su fidelidad y haz un compromiso con El de que nunca olvidarás las cosas que ha hecho por ti.

Quizás hoy tú has presentado una petición de oración delante de Dios y estás esperando la respuesta, no te desanimes, ni te impacientes, recuerda victorias pasadas y milagros maravillosos que Él hizo.
¡Dios lo hará otra vez!