En la mayoría de los países está próximo a celebrarse el “Día de las madres”. Y este es un día muy especial para la mayoría de nosotras pues las que somos mamás lo celebramos rodeadas de nuestros hijos y las que aún no lo son, lo festejamos recordando a nuestras madres pues todas somos hijas.

A veces me pongo a pensar en lo privilegiadas que somos las mujeres que tenemos esa facultad de procrear, de dar vida. De engendrar otra vida dentro de nosotras, de reproducirnos. Y luego de dar a luz tenemos ese amor, y paciencia de cuidar por el buen crecimiento de ese fruto de amor. Y cuando hablo de “Dar vida”, no solo me refiero a tener hijos, pues, es solo una de nuestras múltiples virtudes.

Dios nos hizo con la capacidad de engendrar sueños y de luchar porque esos sueños se desarrollen y se reproduzcan. Tenemos esa capacidad de pensar en grande y luchar por lo que queremos. ¿Que fuera de este mundo sin nosotras? Dios fue tan bondadoso con las mujeres que nos dio tantas funciones esenciales para la existencia de la humanidad.

Es por eso que indiferentemente si eres mamá o no, quiero animarte a que siempre celebres este día. Los 365 días del año festeja lo que Dios ha puesto en ti y ha hecho en ti. Valórate, sueña en grande y lucha por tu propósito que Dios está contigo.

¡Feliz Día a todas nosotras!