No sé cuáles sean las circunstancias que estés atravesando hoy, pero en algún momento, esas situaciones te pueden robar la paz. En el evangelio de San Juan 14:27 Jesús nos dice: La Paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la da, no temas ni te angusties.

Hay situaciones que nos ocurren que nos traen preocupación, ansiedad o temor y no podemos evitar que estos pensamientos lleguen a nuestra vida, lo que si podemos hacer es evitar someternos a ellos y meditar en las promesas de Dios. Tenemos que tomar control y autoridad sobre cualquier circunstancia adversa que no venga de nuestro Padre Celestial.

La Paz que Dios te quiere otorgar no proviene de familiares, amigos, posesiones o circunstancias. Es una paz interna sobrenatural que sobrepasa tu entendimiento. En Marcos 4:35 cuando Jesús estaba en la barca con sus discípulos, de pronto se desató una terrible tormenta, los discípulos tuvieron temor, más Jesús le habló a la tormenta y la tormenta se calmó.

No puedes permitir que ninguna circunstancia te robe tu paz, háblale a esa situación, declara que esa tormenta que se ha levantado en tu contra es cancelada y anulada de tu vida en el nombre de Jesús. La Paz de Dios es un regalo para ti. Recíbelo, es tuyo hoy!