Toda obra o acción que sea ceremonial, ritual o física carece de significado. Lo que realmente tiene valor es la fe, ya que la fe es lo que Dios nos dio para recibir de Él. Y esa fe funciona por medio del amor, de acuerdo a Gálatas 5:6. En otras palabras, el amor es la fuerza que impulsa la fe.

Una persona se puede convertir en un maestro de la fe a través del estudio de la Palabra, pero si el amor no está presente en su vida, de nada sirve, ya que la fe funciona, trabaja u obra por el amor. Muchos entienden esta enseñanza, pero la gran pregunta es: ¿Has perdonado a todos aquellos que te han hecho mal? Porque si no es así, el amor está estancado, y un amor estancado impide que la fe funcione efectivamente a través de ti.