No permitas que las luchas y las batallas que estás atravesando, te causen fatiga y agotamiento.

Hay estrategias que el enemigo utiliza para mantener al pueblo de Dios aturdido y esto produce confusión, cansancio y deseos de abandonarlo todo.

Dios quiere llenarte de gozo, por eso, declaro sobre tu vida que te pondrás de pie y te reirás en la cara del enemigo.

Levántate y celebra tu victoria, porque ya Dios te la ha dado.