Recuerda que Dios a cada uno de nosotros nos ha dado talentos y habilidades y Él quiere que esos talentos lo usemos para alcanzar y bendecir a otros.

En la medida que inviertas tus talentos, Dios abrirá puertas para ti. Tus dones son un regalo que Dios te ha dado para que seas un canal de bendición y puedas ser de ayuda para otros.

Da lo mejor de ti y no te compares con lo que otros hacen, porque cumplir con la asignación que Dios te ha dado es la puerta para cumplir con nuestro propósito. Enfócate y extiende tu visión, porque llegarás muy lejos.