“Y el mismo Señor nuestro Jesucristo, y nuestro Padre Dios quien nos amó y por gracia nos dio eterno consuelo y buena esperanza, anime el corazón de ustedes y los confirme en toda obra y palabra buena”. 2 Tesalonicenses 2:16-17.

Nunca olvides que Dios te ama y entiende las situaciones que atraviesas cada día.

Él entiende nuestros sentimientos y conoce nuestras fortalezas y debilidades. Él nos guiará a través de los desafíos que enfrentamos cada día, pero debemos tener en cuenta que es importante pasar tiempo en Su presencia.

El Espíritu Santo se llama nuestro Consolador. Él sabe tu situación presente y está allí para consolarte. Ten la certeza de que Él te ama profundamente y está contigo para fortalecer tu corazón y tu mente.

Oración:

Gracias Espíritu Santo porque me consuelas en todas las cosas. Declaro que no estoy solo. Tu presencia me rodea y sé que me amas y que estás ahí para mí, no importando cual sea mi circunstancia.